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Insólito: el preso VIP Juan Suris pagó la construcción de su propia celda

Insólito: el preso VIP Juan Suris pagó la construcción de su propia celda

Actualizada: 07 de agosto de 2024 - 08:32
La Justicia Federal de Santa Fe dictó un nuevo procesamiento en la causa que tiene como protagonista al preso “super VIP” Juan Ignacio Suris, quien tras una amable temporada en la delegación de la Policía Federal local fue trasladado al penal de Ezeiza a disposición del Servicio Penitenciario Federal. La reciente resolución dictada por el juez rosarino Carlos Vera Barros, como subrogante del Juzgado Federal Nº 2 de Santa Fe, tiene como implicado al comisario Guillermo Gabriel Gallo (47), quien se encontraba al frente de la DUOF (División Unidad Operativa Federal) Santa Fe al momento de los hechos. Para el magistrado resulta inverosímil creer que el titular de la dependencia no supiera lo que ocurría a sus espaldas, más allá de que en el período investigado -100 días- haya estado al menos 28 de licencia. Obra de ampliación Un dato curioso, teniendo en cuenta lo que implica un centro de detención -aunque sea temporario-, fue el reconocimiento de los actores de la realización de obras de infraestructura, cuya financiación estuvo a cargo del preso. Si bien los investigadores no observaron construcciones de reciente data en la zona de los calabozos, otro de los policías implicados, el subcomisario Leandro Benítez, reconoció en su declaración, haber tomado la iniciativa de que una pieza aledaña a las celdas, que era utilizada para archivo de documentación, sea acondicionada para ampliar la zona de alojamiento de internos. En esa línea, uno de los testigos del caso corroboró que “al encontrarnos hacinados en el penal, Suris brindó un dinero para que se amplíe el lugar de detención, lindante a las celdas. Compró pintura, arena y hierros para las rejas”. Además, señaló que “dichas transacciones las coordinaba con el Jefe de mecánicos, quien era enviado por el propio Benítez”. “No se puede sostener que una reforma edilicia de la sede de la Delegación local de la Policía Federal se realice a espaldas de quien se encontraba a su cargo”, destacó el juez Vera Barros, sobre el comisario a cargo. El procesamiento de Gallo se suma al del subcomisario Leonardo Rafael Benítez, quien era el segundo jefe e interlocutor directo de Suris y por ende, de la maniobra delictiva investigada. En la causa también fue procesado Suris y una mujer llamada Mariana Martínez, que era la encargada de ingresar el dinero a la dependencia policial. Investigación ampliada Vera Barros consideró a Gallo, como coautor de los delitos de “cohecho pasivo” y “peculado” y autor de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “abuso de autoridad” todos en concurso ideal. Además, trabó un embargo por $ 8.000.000; en tanto que cuenta con prohibiciones y medidas restrictivas en cuanto a su relación con personas vinculadas a la causa, dado que atraviesa el proceso en libertad. Su procesamiento fue el resultado de la labor de los fiscales Walter Rodríguez y Milagros Traverso, quienes solicitaron una ampliación de la investigación federal, en la ventana temporal del 3 al 19 de junio, en función de una serie de informes oficiales y declaraciones que fueron surgiendo en el marco de la causa base. La investigación, centrada en la figura pública del narco de Bahía Blanca Suris, conocido a nivel nacional por haber sido parte del jetset cuando estuvo en pareja con la vedette Mónica Farro, se inició este verano, a raíz de una llamada anónima. Llamado anónimo El 22 de enero de 2024, a las 11.35, una voz desconocida se comunicó con la Fiscalía Federal Nº 2 y comenzó a dar detalles imposibles de postergar por los investigadores, que se anoticiaron de las ventajas que tenía para Suris -detenido en Esperanza a fines de 2023- estar cumpliendo su condena a 6 años en Santa Fe, a pesar de que la causa se tramitara ante el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca. La labor fue encomendada a la División Operaciones Judiciales de la Superintendencia de Desarrollo Profesional de la Policía Federal Argentina, que dos meses después labró un contundente informe, que una vez más, provocó el descabezamiento de la cúpula federal santafesina. Cuatro líneas telefónicas, entre ellas las de los jefes Gallo y Benítez, fueron intervenidas durante un mes; el 3 de abril se realizaron los allanamientos y el 7 del mismo mes se produjo la detención del subcomisario Benítez. Mandados, asados y dinero En esa primera etapa de la investigación salió a la luz pública que los propios policías de menor rango denominaban a Suris como el “tercer comandante”, por la ascendencia que tenía con Benítez y los beneficios que ello le traía aparejado en cuanto a sus condiciones de alojamiento. Allí surgió que el preso VIP mandaba a los encargados de su custodia a hacer compras al supermercado, que los obligaba a hacer asados los fines de semana para él y los demás presos y que guardaba grandes sumas de dinero en su celda. Además, pasaba largas horas tomando café y mate con el subcomisario Benítez en su oficina y hasta utilizaba el celular del subjefe para hacer pedidos de comidas y compr